la cebolla una amiga para la salud Leer más...

El refranero popular tiene un rinconcito guardado para  la humilde cebolla y son muchos los dichos y refranes que aluden a ella y alaban sus propiedades.

Nosotros nos quedamos con este: “con cebolla, ajo y limón, adiós a la infección”

cebolla

Yo, personalmente, le estoy muy agradecido, han sido muchas las noches en que mis hijas no podían dormir  a causa de la molesta tos y  como remedio de urgencia recurríamos a la cebolla partida y puesta sobre la mesita de noche o para no escuchar mucho sus reproches ,escondida bajo la cama.  Al poco tiempo la tos disminuía.

Hacer un jarabe casero es cosa sencilla y sobretodo muy saludable. Os proponemos este, muy indicado para patologías del aparato respiratorio.

 

Igredientes:

  • 1 kg de cebollas frescas o cebolletas.
  • 1 kg de miel de tomillo o de eucalipto.
  • Un trozo de raíz de jengibre fresco.
  • una ramita de tomillo.
  • La cáscara de una naranja.
  • 3 limones.

Se procede así: la cebolla troceadita, la ponemos a hervir con la suficiente cantidad de agua que la cubra. Cuando empiece a hervir le añadimos el jengibre y la cáscara de naranja.. La mantenemos a fuego lento durante un buen rato, para que  la cantidad de agua quede bastante reducida  . Justo antes de retirarla del fuego le añadimos el tomillo. Transcurrido este tiempo se aparta. Le echamos la miel y lo dejamos reposar todo junto un ratito.  De este brebaje, solo nos interesa la parte líquida, así que retiramos la cebolla, jengibre y demás.

Esto es todo, en poco más de 1/2 hora hemos preparado un excelente jarabe, de agradable sabor  y creo que de buenos resultados. No queda muy espeso, más bien , algo líquido.

Se conserva en el frigorífico durante varios meses.

Se pueden tomar 3-4 cucharadas al día.

 

 

 

La gastronomía suele ir, en muchas ocasiones, asociada a la climatología o a determinadas actividades. Así el gazpacho es de verano,los mantecados o borrachuelos de Navidad y las torrijas son propias de la Cuaresma.. La verdad es que es una pena reducir el consumo de esos manjares a tan corto periodo de tiempo, pero si el cuerpo o la tradición así lo requieren....

.

 El hecho de que la   torrija   tenga como uno de sus ingredientes destacados la miel, justifica que tengan un huequecito en nuestra página.

Desde luego , su origen no es reciente, allá por el S.I los romanos ya tenían un dulce muy parecido: “galletas de trigo bañadas en leche y tostadas en aceite”

La cocina andalusí, en la que la miel era muy valorada, tampoco se quedó de manos cruzadas y nos han dejado como muestra lo que llamaban el Zalabiyya  : pan asentado que se freía en aceite y se bañaba en miel, o “las rebanadas de paridas”, de igual  proceder que la anterior, pero que se daba a las parturientas para que les bajase la leche materna.

El hecho de asociarlo a la cuaresma parece más propio de la influencia de la cocina monacal, ya que  en los conventos ,durante este  periodo de ayuno o abstinencia, se aprovechaba el pan que se había puesto duro.

Basta de historia y vamos a la receta. Parecen tan fáciles de hacer como de comer y  son muchos “los toques personales” que tienen las recetas; nosotros os vamos a dar la que circula por nuestra zona, ni mejor, ni peor.

 Atalaya, una bonita aldea próxima a Cañete la real, de la que os dejamos esta imagen.

LA ATALAYA--(CAÑETE LA REAL)

 

Hervimos una poquita de leche ” de la buena”(de la que allía marinera) con una ramita de canela.Se echa el pan en “remoo” durante un ratillo.

Luego se deja escurrir un poquito y se pasa  por huevo batido.

Y de aquí a la sartén, con un buen aceite de oliva.

Cuando estén doraitas las sacamos, se dejan  escurrir un poquito y se emborrizan en miel.

Y esto es todo, así de sencillo. Le damos las gracias a Margari y a su madre, a ver si así consigo que me inviten a un cafelito de pucherillo de cebada y unas torriijaaas.

Seguidamente se dejan escurrir un poco  y se pasan cin un huevo batido y se drien en abundante aceite durante ubos minutos hasta que esten dotaitas,

Finalmente se emborrizan con miel templaita,

esta receta es de margari la talayera

 

El refranero popular tiene un rinconcito guardado para  la humilde cebolla y son muchos los dichos y refranes que aluden a ella y alaban sus propiedades.

Nosotros nos quedamos con este: “con cebolla, ajo y limón, adiós a la infección”

cebolla

Leer más...

No pretendemos forzar la utilidad de la miel al proponerla como un valioso ingrediente culinario, de hecho , durante muchos siglos gozó de gran prestigio

La cocina de la sofisticada Roma nos ha dejado referencias, sin detalles, de algunos de sus preparados:

  • HYMA: un picadillo cocinado con carnes, queso rallado, cebolla, tomillo, pasas, miel y vinagre.
  • OXIMIEL: una mezcla de vinagre y miel, que se utilizaba como salsa.
  • PLAKON: una pasta a base de harina de avena, queso y miel.
  • HIDROMIEL: Una mezcla de agua y miel que fermentada daba lugar a una especie de vino, muy valorada aún hoy en día. De ahí la relación entre baco (dios del vino) y las abejas.

     La miel estaba presente en mas del 30% de las recetas culinarias de la época.

Las sucesivas civilizaciones de romanos  y visigodos  también le dieron una notable preeminencia en su régimen dietético, figurando a menudo ya en forma de panal en las mesas más rústicas, ya depurada en las mesas más refinadas . La miel se convirtió en artículo de lujo, en un detalle de refinamiento en la mesa.

Columela nos da a conocer la preparación del OXIPORUM MORETUM U OXIGARUM, en cuya receta entra el queso  molido, la pimienta molida y la miel, la OVA MELLITA, una mezcla de huevos y miel; LIBUM era el pan de los sacrificios, que contenía miel, flor de harina, huevos, mantequilla o aceite. Sirvan estos ejemplos como mera referencia de su uso, la lista es amplia.

La miel era la única sustancia dulce empleada en la alimentación para hacer toda clase de confituras, mermeladas y pasteles.

Llama la atención el que conociesen lo más parecido a un helado que hacían a base de leche, miel y nieve.. Era un postre propio de las casas de los patricios.

La meloja, un postre que aún hoy sigue elaborándose tiene sus inicios en la época romana.

Si hiciéramos una gráfica en la que se destacase la presencia a lo largo de la historia de la utilidad de la miel en la cocina, tendría su pico más alto durante la civilización romana y comenzaría una progresiva decadencia durante el dominio árabe y no por el hecho de que este pueblo no valorase la miel. Todo lo contrario. La causa de esta decadencia es la aparición de la caña de azúcar (S:XIII). Otro edulcorante. Dada su escasa implantación en la península, no era fácil conseguirla, por lo que este pueblo muy dado a la repostería, aún la tuvo como un ingrediente principal.

Ya en la España cristiana seguimos en esta línea de valoración .

Decía Alfonso X: “esta postura de miel y vinagre es conveniente en toda vianda do cupiere, sea carne o pescado o otra cualquiera”, en alusión al oximiel.

Los asados se recubrían con miel y en repostería destaca  el hecho de que se creasen los primeros turrones en las regiones catalano-valencianas.

A medida que a lo largo de toda la Edad Media se implantase el cultivo definitivo de la caña de azúcar y se introdujese también la remolacha trajo consigo un alejamiento en el uso culinario de la miel, quedando reducida a clases sociales más deprimidas.

Todo lo anterior es pasado, es historia, lo cierto es que a día de hoy, parece haber renacido un interés de la gastronomía por el uso de la miel. Y este es el principal motivo de este escrito, dar a conocer a quien lo desee lo que cómo apicultores buenamente sabemos sobre su uso culinario.

Puede sustituir al azúcar:

Principalmente en productos de repostería, mermeladas y licores, a los que aporta estas ventajas:

Las tartas y dulces en general, permanecen frescos y húmedos más tiempo.

Su textura es más suave.

Se conservan durante más tiempo.

El producto final es más bronceado.

Es un producto más equilibrado y nutritivo.

La sustitución se puede realizar total o parcialmente, en cualquier caso es conveniente saber que:

La miel tiene un poder edulcorante mayor al del azúcar, al hacer la sustitución debe usar la mitad de miel que de azúcar y además reducir un 20% la cantidad de líquido de la receta. Si la receta no llevase líquido hay que añadir unas 3 cucharadas de harina de más por taza de miel empleada (para compensar el agua que aporta la miel)

 

  • La miel debe de estar muy líquida, para ello se la puede poner un ratito al baño maría.

 

  • Es conveniente añadir una pizca de bicarbonato por cada taza de miel empleada.

 

  • Se reduce la temperatura del horno en 25ºC, para evitar que se dore demasiado y que la miel pierda propiedades.

 

  • Para medir la miel es recomendable untar la cuchara o taza con un poco de aceite para que no se pegue. Una  cucharada de miel pesa aproximadamente 20g.

 

Para dar una idea del valor energético de este alimento, un kilo de miel equivale a 3200 calorías y 200 gramos de miel sería equivalente a un litro de leche, 10 huevos, 350 gramosde carne o 150 gramos de queso.

 

La mezcla de 3 litros de leche con 100 gramos de miel, más el jugo de media naranja, pueden mantener en perfecta salud de nutrición a un hombre como única dieta. En la dieta del atleta y el intelectual debe estar presente la miel, en el suministro de por lo menos 300 a 500 calorías asignadas a hidratos de carbono simples. Es decir se requieren unos 80 a 180 gramos de miel diariamente, ya que resulta unas de las provisiones más económícas de minerales y vitaminas indispensables.

La miel y las calorías

 

de la miel es significativamente inferior al del azúcar blanca.

 

 

Las infusiones se deben endulzar siempre

con miel, cuando ha bajado un poco la temperatura del agua. Aumenta su poder terapéutico.

 

Al emplear miel se consigue un producto más sano, más nutritivo y con menor poder calórico.

 

En nuestra sección de api-recetas encontrará algunos ejemplos

 

¡Buen Provecho!

Estos son algunos ejemplos:

MAGDALENAS DE MIEL

 

  • 150g de harina integral
  • 2 huevos
  • 100 ml de aceite virgen extra
  • 2 cucharadas de miel artesana
  • 1  cucharadita de levadura en polvo
  • una pizca de bicarbonato
  • La ralladura de 1/2 limón
  •  

 

BIZCOCHO DE ALMENDRAS Y MIEL

 

  • 100 grs de miel
  • 50 grs de nueces
  • 50 grs de almendras peladas
  • 50 grs de avellanas peladas
  • 50 grs de uvas pasas
  • 50 grs de confitados
  • 50 grs de chocolate puro
  • 50 grs de harina
  • 10 grs de mantequilla
  • 1 pizca de nuez moscada, sal, pimienta

 

GALLETAS DE MIEL

 

  • 350 grs de harina
  • 125 grs de azúcar
  • 100 grs de miel
  • 1 huevo
  • 5 cucharaditas de gelatina o mermelada de fresa
  • 1 cucharadita rasa de levadura en polvo
  • 1 bolsita de vainilla en polvo
  • 1 cucharadita de leche
  • 80 grs de mantequilla

 

 

 Marién. Centro de Interpretación De la Apicultura.

 

 

Publicidad
Estadísticas

6,086
Visitas
únicas
Powered By Google Analytics