Nombre científico: Marrubium vulgare L. Familia de las Labiadas (Labiatae o Lamiaceae). Otra especie afín es Ballota hirsuta Benth.

Sinónimos: marrubio negro, manrubio, manrubio rojo, juanrubio. Marrubio blanco, marrubiastro o marrubio bastardo para la Ballota.

Descripción: planta perenne de hasta un metro de altura. Tiene muchos tallos de sección cuadrada, del cual le salen las hojas a pares; éstas son redondeadas, peluditas y con los bordes festoneados. Las flores se aglomeran en gran número en las axilas de las hojas superiores, es decir, que crecen en pisos, al igual que muchas plantas de esta familia. Toda la planta parece blanquecina por la gran cantidad de pelitos que posee y desprende un olor característico.

A veces resulta difícil diferenciar las dos especies de marrubio a simple vista, sobre todo cuando no están en floración. El marrubio propiamente dicho tiene las flores de color blanco, además el lóbulo de éstas está muy dentado. La Ballota tiene las flores coloreadas de un precioso púrpura, además son más grandes y más abiertas. Por lo demás se asemejan mucho.

Se cría: en los bordes de los caminos, en las cunetas, en los pedregales nitrificados, ribazos, al pie de muros, en escombreras, etc. Generalmente podemos encontrar cualquiera de las dos en casi toda la Península, sin embargo, en nuestra zona (Málaga), es mucho más fácil encontrar Ballota que Marrubium.

Floración: desde finales de primavera hasta julio. Para las abejas supone un importante aporte de néctar que sirve de colofón a la miel multifloral de primavera. Suele ocurrir que se escalonen las floraciones de la retama > marrubios > tomillo. Por lo tanto, esa entrada de néctar a final de mayo sigue estimulando a las reinas para que críen y para que las colmenas se preparen ante la mielada del tomillo.

Marrubium vulgare

ETNOBOTÁNICA

El marrubio es una planta de interés etnobotánico por sus usos, sobre todo, medicinales. A continuación describiremos algunos de sus muchos aprovechamientos curativos, si bien también hay detrás de esta mata un empleo mágico o esotérico.

Los antiguos médicos y boticarios empezaron a usar y prescribir el marrubio para las afecciones del sistema respiratorio. Su jarabe se usaba contra las úlceras de pulmón y como expectorante. Con el trascurso de los siglos ha continuado empleándose como febrífugo, como modificador de la mucosa respiratoria y contra la bronquitis y la fiebre tifoidea, ya que hacía que disminuyera el tiempo real de esta enfermedad. Sobre el estómago ejerce una acción de tónico amargo, por lo que genera apetito y sobre las mujeres ejerce alivios en los dolores menstruales.

Los modernos usan el marrubio de distintas maneras. Una de ellas es usando como disolvente de sus principios activos el alcohol. Para esto podemos fabricar un vino de marrubio. Necesitamos un litro de vino blanco de Jerez y dos puñaditos de sumidades floridas de marrubio o de ballota. Dejamos macerar una semana y luego colamos el vino. La toma es de dos vasitos al día, después de las comidas.

La infusión de las hojas y flores es muy amarga, por lo que resulta imprescindible endulzarla con miel. Ésta se toma para multitud de dolencias: hipercolesterolemia (colesterol alto), hipertensión, afecciones renales, úlceras gástricas, diabetes, estreñimiento, resfriados, o para otros fines, como diuréticos o depurador sanguíneo.

Para las enfermedades de la piel se preparan baños de marrubio. Necesitamos un kilo de parte aérea de planta y 5 ó 6 litros de agua. Hervimos durante cinco minutos, colamos y nos lavamos.

Sin duda el uso más raro o más mágico de esta planta es el de la cura de la ictericia (color amarillento de la piel por aumento de los niveles de bilirrubina). El procedimiento es el siguiente: el paciente debía madrugar, salir al campo y miccionar su primer orín de la mañana sobre la planta de marrubio y así repetirlo cada día; a medida que la planta se marchitaba por efecto de la orina la enfermedad del paciente se iba eliminando.

El marrubio como adelgazante: en lugares como Méjico u otros países americanos es muy frecuente la toma del marrubio en infusión como planta adelgazante natural. Sus principios amargos estimulan las secreciones de bilis, por lo que las digestiones son más completas y no dejan residuos grasos ni tóxicos. Algunos dicen que los efectos son realmente notables.